El “trío dorado” de trucos a fin de que las mujeres tengan un clímax

La brecha de género no afecta solo al salario y a los puestos de responsabilidad a los que acceden las mujeres, sino más bien asimismo al sexo. Y tal vez la razón que se halla tras todo no sea tan diferente en unos y otros casos. Se trata de un reflejo más de la carencia de empatía masculina cara el otro sexo y la persistencia de determinados estereotipos que se traducen en la busca de la satisfacción propia a costa de la de los demás.

Los datos de una nueva investigación publicada en ‘Archives of Sexual Behavior’ charlan por sí mismos: son los hombres heterosexuales los que más clímax acostumbran a tener a lo largo de un encuentro íntimo, con un prácticamente pleno de un noventa y cinco por ciento . Una diferencia substancial con las mujeres heterosexuales, que quedan satisfechas en un sesenta y cinco por ciento de ocasiones. Algo falla cuando en un treinta por ciento de casos alcanzan el clímax al tiempo que no.

Las lesbianas tienen más clímax pues se alternan más y conocen mejor las necesidades de las mujeres

Muy seguramente el fallo se halle en los propios hombres. ¿Por qué razón? El estudio ha analizado la satisfacción de mujeres y hombres homosexuales, y parece que lo pasan mucho mejor que los heterosexuales en cama. O bien, mejor dicho, que las mujeres heterosexuales. El ochenta y nueve por ciento de gais alcanza el clímax entre las sábanas, por un ochenta y seis por ciento de lesbianas. Los resultados de las relaciones bisexuales tampoco son sorprendentes: los hombres bisexuales quedan satisfechos en un ochenta y ocho por ciento de ocasiones, al paso que las mujeres bisexuales solo lo hacen en el sesenta y seis por ciento .

Es razonable meditar que en este último caso, las mujeres han vuelto a abonar las consecuencias de la desidia masculina. Lo ha explicado el creador David Frederick de la Universidad Chapman en ‘The Guardian’: “La diferencia de clímax entre hombres y mujeres heterosexuales era muy conocida ya antes de este estudio”, explica. “La diferencia entre mujeres lesbianas y heterosexuales era mucho más especulativa”.

¿Qué se ha descubierto, por consiguiente? Que, muy seguramente, las mujeres lesbianas se alternen en el momento de administrar satisfacción sexual a la otra persona y sean considerablemente más siendo conscientes de sus necesidades, al paso que los hombres acostumbran a concentrarse ante todo en sí mismos y prosiguen pensando –equivocadamente– que la mejor manera de llevar a una mujer al clímax es a través de el sexo vaginal.

Un movimiento sensual (o bien 3)

Primera lección que nos da esta investigación: si eres un hombre y deseas que tu mujer lo pase tan bien como , olvídate del coito tradicional o bien, cuando menos, relativiza su relevancia. Como siempre y en todo momento recuerda la autora de ‘The Case of the Female Orgasm’ Elisabeth Lloyd, la mayor especialista mundial sobre la materia, alrededor de un treinta por ciento de hombres prosiguen pesando que la mejor forma de llevar al clímax a una mujer es por medio de la estimulación vaginal.

Un cuarenta y cuatro por ciento de las mujeres jamás alcanza el clímax por medio de la vagina. Debemos buscar otras alternativas

Aunque en su libro tradicional Lloyd señalaba que solo un veinticinco por ciento de mujeres alcanzan el clímax de esta forma, la presente investigación eleva el porcentaje hasta el treinta y cinco por ciento . No obstante, un cuarenta y cuatro por ciento asevera que jamás logran satisfacción de esa forma. El estudio, sin embargo, realiza una breve guía para identificar las relaciones íntimas heterosexuales más satisfactorias para los dos. Y, como era de aguardar dados los buenos resultados, las lecciones han sido aprendidas desde el planeta homosexual, considerablemente más capaz de satisfacer a sus parejas que el de las relaciones heterosexuales.

¿Cuál es el “trío dorado” de movimientos que contribuyen en un grado considerablemente mayor a la satisfacción femenina que, conforme los datos, pueden acrecentar hasta en un veinte por ciento la posibilidad de que una mujer alcance el clímax?

  • Estimulación genital
  • Besos con lengua / beso francés
  • Sexo oral
(Archives of Sexual Behavior)(Archives of Sexual Behavior)

No son los únicos factores que pueden determinar la posibilidad de tener un clímax. Estos son otros que afectan tanto a hombres como mujeres, si bien como hemos señalado de antemano, acostumbran a ser más regulares en el momento de conseguir una explosión de júbilo:

  • Ser más jóvenes (ojo: eso solo afecta a los hombres)
  • Haber pasado más tiempo en la relación con tu pareja
  • Variedad de actos sexuales
  • Técnicas de ambientación sexual
  • Combinación de distintas actividades sexuales múltiples (coito vaginal, sexo oral, estimulación manual de los genitales y besos franceses)
  • Mayor duración del acto sexual
  • Una mayor satisfacción en su vida amorosa

Viejo inconveniente, nuevas soluciones

Hay otra implicación en el presente estudio: no solamente las mujeres heterosexuales tienen un menor número de clímax, sino parece que los fingen considerablemente más con frecuencia que sus compañeros. Es tan fácil como cotejar la diferencia entre el porcentaje de mujeres que aseveran lograr el clímax (un treinta y tres por ciento ) con el de hombres que aseguran que su pareja siempre y en todo momento llega al clímax (cuarenta y uno por ciento ).

La clave está en bogar en exactamente la misma dirección. (iStock)La clave se halla en bogar en exactamente la misma dirección. (iStock)

Frederick recuerda que lamentablemente las mujeres están más muy inclinadas a fingir sus clímax, algo que hacen por una larga serie de razones: “Amor cara su pareja, para resguardar la autoestima de su compañero, intoxicación o bien para terminar el encuentro sexual cuanto antes”. Como aseguraba una polémica investigación publicada asimismo en ‘Archives of Sexual Behavior’, otra razón auxiliar es consolidar la relación y eludir una hipotética infidelidad en el caso de que el hombre se sienta mal entre las sábanas.

Esta brecha en los clímax puede ser reducida animando a que se realicen una mayor pluralidad de actividades en la cama

Todo los casos apuntan en una triste dirección: la mujer disfruta menos, y no solo eso, sino debe silenciar sus sentimientos para eludir hacer daño al culpable de su insatisfacción (o bien, cuando menos, de este modo se las ha educado a fin de que lo piensen). Investigaciones como esta son una buena herramienta para procurar revertir la situación.

“Nuestros resultados señalan que esta brecha en los clímax puede ser reducida atendiendo a los factores socioculturales y animando a que se hagan una mayor pluralidad de actividades en la amedrentad sexual de hombres y mujeres”, concluye la investigación. “El hecho de que las mujeres lesbianas lleguen al clímax más frecuentemente que las heterosexuales señala que muchas de estas podrían probar niveles mucho mayores”.

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