¿Crees que tu pareja te controla demasiado?

¿Notas que él invade áreas de tu vida que siempre has considerado íntimas? ¿Compartes información que no querrías, solo para que no aparezca un conflicto? Presta atención a algunos mecanismos de excesivo control, que te conducen a una excesiva sumisión.

Uno de los mitos que más daño hace a la pareja – y en especial a nosotras, las mujeres – es ese que dice que «si él siente celos es porque le importas» y que, en respuesta a esos celos, «es normal que quiera saber en todo momento qué haces, con quién o dónde estás».

Tu pareja te controla demasiado

Pocas creencias son tan perniciosas y están tan alejadas de la realidad.

Hay una línea muy clara entre lo que implica manifestar interés y pasión por una pareja, y lo que implica querer controlar todos sus movimientos.

En el primero de los casos todo lo que el otro te da es bienvenido, compartido y disfrutado. Puedes desear más, y esto será el resultado de un proceso de desarrollo, de negociación y de adaptación, a lo largo del cual ambos vayáis llegando a acuerdos y construyendo vuestras rutinas.

En el segundo de los casos, cuando el control no se satisface aparecen el enfado, la rabia exacerbada, el chantaje, la manipulación o el reproche. Y acaban funcionando como mecanismos más o menos sutiles de promover sumisión o entrega incondicional por tu parte. Si algo de esto ocurre, deben saltarte todas las alarmas.

Si te ama de verdad no te controla

Si te ama de forma sana entonces te amará sin fijaciones, sin enganches y sin dependencias emocionales. Lo que significa que no necesitará ejercer ningún tipo de control sobre ti para poder sentirse correspondido.

Que no te engañen después las palabras bonitas o las demostraciones románticas. Por supuesto que «querer» implica «querer tener» a la otra persona. Esta es la propia etimología latina de la palabra. Pero «querer tener» sólo se entiende en el sentido de que esa otra persona deposite sobre nosotros su amor, su confianza, sus expectativas y su proyecto de vida, no en el sentido de poseerla o controlarla.

Ponle limites al control en el amor

Si le amas y te sientes amada, es lógico que trates de darle lo mejor de ti a tu pareja, pero no que te entregues por completo, no a costa de tu intimidad personal, de tus valores o de tus necesidades.

Si piensas que él se pasa de controlador, estás ante una situación insostenible. Identifica las señales que sí implican, por su parte, ese amor saludable al que hacíamos referencia. Hacerle notar, dile lo bien que te hacen sentir, pero ponle límites a todo el resto.

No contribuyas ni en lo más mínimo a satisfacer sus ansias de coartar tu libertad.

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